Tantas veces lo escuché que terminé por rebelarme a eso que tú pensabas que yo era. Te lo creíste y por ello me castigaste hasta hacerme sufrir un infierno del cual, no me arrepiento. Tú te negaste quererme, yo no lo tuve y ambos, lo perdimos.
Se te iba la vida intentando matar mis sueños entre combates y encierros y no hacías más que animarme a anhelarlos con más fuerza.
Estuvimos sin estar; tan cerca y a la vez tan lejos. Ni yo para ti, ni tú para mí. Me pusiste entre la espada y la pared y me obligaste a desearte la muerte, cansada de aquella encrucijada, de no ver salida alguna entre las sombras donde querías que muriera mi alma inquieta.
Estuvimos sin estar; tan cerca y a la vez tan lejos. Ni yo para ti, ni tú para mí. Me pusiste entre la espada y la pared y me obligaste a desearte la muerte, cansada de aquella encrucijada, de no ver salida alguna entre las sombras donde querías que muriera mi alma inquieta.
Me hiciste creer que lo bueno era ser malo y que mis dolores eran meros caprichos de un ser débil. Mataste mi identidad y dejaste de pronunciar mi nombre. Sin saberlo, hiciste de María Dolores el ser más fuerte de su Universo, a pesar de aquel infierno.
Me hiciste tropezar con la realidad mucho antes de lo que estaba previsto. Gracias. Me obligaste a no entender nada y a tener miedo a preguntar qué era lo que pasaba, sin darte cuenta, hiciste que quisiera ser feliz. A pesar de dormir con la cabeza bajo la almohada, no podía parar de soñar. Jamás pudiste matar mis sueños, aunque soñara con miedo, soñaba.
Te perdiste las confidencias, los juegos, las complicidades y mis risas. Ahora sólo te queda esta foto de aquel carnaval en el que me encontré y pude escapar de tus mentiras, siempre enmascaradas en tus buenas composturas.
Sé que no me buscas, no te preocupes; yo siempre estaré a tu lado.
Alicia.-
Alicia.-

Excelente grito, Alicia.
ResponderEliminarVivir tiene un precio, a veces, demasiado alto pero merece la pena sentirla.
Yo pienso algo, quizás equivocado: "si no me buscas, si no estás a mi lado... posiblemente, nuestros caminos estén separados. Aunque físicamente estemos al lado, tenemos que decir adiós".
Me ha gustado mucho, publícalo!! jejeje...
Abrazos!!
Gracias, Soraya.
EliminarMe alegra mucho que te haya gustado.
No creo que estés equivocada. Yo también siento que es así por norma general aunque, bien es cierto, que hay ocasiones y situaciones, en las que ese adiós es imposible de decir.
Muchas gracias por leer el post y dejarme tu comentario.
Otro abrazo fuerte también para ti.